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Humberto Fernández-Morán Villalobos: el maracaibero que afiló un diamante para mirar la vida

Zulianos ilustres · Ciencia y medicina

Médico a los veinte años, inventor de la cuchilla de diamante y pionero del microscopio en frío, este hijo de Maracaibo cambió la manera en que el mundo mira el interior de la célula. Desde el 17 de marzo de 2025 reposa en el Panteón Nacional.

Retrato del Dr. Humberto Fernández-Morán en un marco de la Sociedad Bolivariana del Estado Zulia
Dr. Humberto Fernández-Morán (Maracaibo, 1924 · Estocolmo, 1999). Retrato: archivo. Marco: Sociedad Bolivariana del Estado Zulia.

¿Te atreves a cortar un cabello en mil rebanadas?

Un niño de Maracaibo creció y lo logró… ¡con un diamante! Toca la lupa y viaja a lo más pequeño.

Un nanómetro es la millonésima parte de un milímetro.

Parte ILa vida: de El Saladillo a Estocolmo

Un niño que hacía preguntas (1924–1936)

Humberto Fernández-Morán Villalobos nació en Maracaibo el 18 de febrero de 1924. Fue el mayor de dos hermanos, hijos de Luis Fernández-Morán y Elena Villalobos. Su hermano Tito lo recordaba como un niño curioso, que leía sin parar y convertía la casa en laboratorio: cables, pilas, insectos bajo la lupa.

Pasó parte de la infancia en el barrio de El Saladillo, en el corazón de la ciudad. Pero la vida familiar también tuvo sus mudanzas. En tiempos de Juan Vicente Gómez, su padre salió al exilio, y el niño estudió primaria en Nueva York y vivió una temporada en Curazao. Volvió a Maracaibo y en 1936 entró al Colegio Alemán. Ahí empezó su camino hacia Europa.

Alemania, Múnich y un título a los veinte años (1937–1945)

En 1937, con trece años, su padre lo envió a terminar el bachillerato en un internado de Turingia, cerca de Saalfeld, en Alemania. Lo terminó a los quince con las mejores notas y entró de inmediato a estudiar Medicina en la Universidad de Múnich.

Estudió en plena Segunda Guerra Mundial. Se graduó de doctor en Medicina, summa cum laude, a finales de mayo de 1944, seis días antes del desembarco aliado en Normandía. Tenía veinte años. En 1945 revalidó su título en la Universidad Central de Venezuela y trabajó un tiempo en el Hospital Psiquiátrico de Maracaibo.

Estocolmo, la ciudad del microscopio (1946–1953)

En 1946 viajó a Washington como médico interno del hospital de la Universidad George Washington, atraído por las enfermedades del sistema nervioso. Un año después se fue a Suecia. Allí trabajó con el gran neurocirujano Herbert Olivecrona y empezó a usar el microscopio electrónico en el Instituto Nobel de Física.

Suecia se convirtió en su segunda patria. Obtuvo una maestría en el Instituto Karolinska (1951) y el doctorado en la Universidad de Estocolmo (1952). Se casó con la sueca Anna Browallius y tuvieron dos hijas, Brígida y Verónica.

Sin dejar Europa, mantuvo el lazo con su país. En 1951 fundó la Cátedra de Biofísica de la Escuela de Medicina de la UCV. En 1953 se incorporó a la Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales.

El regreso y Altos de Pipe (1954–1957)

En 1954 volvió a Venezuela con un proyecto ambicioso: un gran centro para estudiar el cerebro. El 29 de abril de 1954 el Gobierno decretó la creación del Instituto Venezolano de Neurología e Investigaciones Cerebrales (IVNIC), en Altos de Pipe, en los cerros de Miranda. Abrió sus puertas el 23 de diciembre de 1955.

Su ritmo de trabajo asombraba. El 26 de noviembre de 1955, el instituto produjo el primer helio líquido de América Latina, un gas enfriado hasta volverse líquido a 269 grados bajo cero. Además, impulsó la compra de un reactor nuclear de investigación, el RV-1, para uso pacífico. Sus críticos lo llamaron, entre la burla y la admiración, «el brujo de Pipe».

Diez días de ministro (enero de 1958)

El 13 de enero de 1958 aceptó el Ministerio de Educación en el gobierno de Marcos Pérez Jiménez. Diez días después, el 23 de enero, ese gobierno cayó. Aquel cargo breve marcó el resto de su vida: en febrero de 1958 salió del país en un exilio voluntario del que nunca volvió para quedarse.

Su instituto siguió adelante sin él. En 1959 la Junta de Gobierno lo refundó como Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), que existe hasta hoy. El reactor RV-1 se encendió por primera vez el 12 de julio de 1960. Él nunca lo vio funcionar.

Chicago y la Luna (1958–1985)

En Estados Unidos lo recibieron como una figura mayor de la ciencia. Primero organizó laboratorios de microscopía electrónica en el Hospital General de Massachusetts, en Boston. En 1962 entró como profesor de Biofísica en la Universidad de Chicago, y en 1967 recibió allí la cátedra A. N. Pritzker.

Fue uno de los científicos que la NASA escogió para estudiar las rocas traídas de la Luna por las misiones Apolo. En 1967 la ciudad de Filadelfia le otorgó la Medalla John Scott por la cuchilla de diamante.

Un regreso que tardó veintiséis años (1985–2025)

A mediados de los años ochenta volvió a Estocolmo. En 1986 donó parte de sus papeles científicos a la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, donde todavía se conservan.

Murió en Estocolmo el 17 de marzo de 1999, a los 75 años. Sus cenizas regresaron a Maracaibo y descansaron en un pequeño mausoleo del cementerio El Cuadrado, junto a los restos de su padre.

En agosto de 2024, el Consejo Legislativo del Zulia aprobó por unanimidad pedir su traslado al Panteón Nacional, y la Asamblea Nacional también lo aprobó por unanimidad. El 14 de marzo de 2025 sus restos salieron de El Cuadrado. El 17 de marzo de 2025, exactamente veintiséis años después de su muerte, entraron al Panteón Nacional, donde reposan cerca del Libertador.

Parte IIEl médico

Fernández-Morán nunca dejó de ser médico, aunque su consultorio terminó siendo un laboratorio.

Su formación fue la de un médico del sistema nervioso:

  • Medicina en Múnich.
  • Medicina tropical al revalidar en Caracas.
  • El Hospital Psiquiátrico de Maracaibo.
  • El internado en Washington, centrado en las enfermedades de los nervios.
  • La neurocirugía junto a Olivecrona en Estocolmo.

Frente a cada enfermo surgía la misma pregunta: ¿de qué está hecho realmente un nervio? El microscopio común no alcanzaba a responderla. Por eso se pasó al microscopio electrónico, que aumenta la imagen cientos de miles de veces. Con él estudió la mielina, la capa que envuelve los nervios como el aislante de un cable. También estudió los fotorreceptores de la retina, las células con que vemos. Su archivo en Estados Unidos guarda esos trabajos.

Cuando fundó el IVNIC, el decreto le fijó una misión de médico investigador: «realizar investigación fundamental y aplicada del sistema nervioso en sus estados normales y patológicos». Es decir, entender el cuerpo sano para poder curar el enfermo.

No atendió miles de pacientes. Su aporte fue otro: herramientas que hoy ayudan a diagnosticar a millones.

Parte IIILo que descubrió e inventó

1. La cuchilla de diamante

Para mirar una célula con el microscopio electrónico hay que cortarla en láminas finísimas: unas pocas decenas de nanómetros, más de mil veces más finas que un cabello. A comienzos de los años cincuenta se usaban cuchillas de vidrio partido. Cortaban bien, pero el filo se gastaba enseguida y servía apenas para unos pocos cortes.

Fernández-Morán tuvo una idea sencilla y genial: usar el material más duro de la naturaleza. Montó un diamante de calidad de joya en un soporte de metal y lo pulió hasta dejarle un filo perfecto. Dio a conocer su cuchilla en 1953, la perfeccionó en los años siguientes y la patentó. Un solo filo de diamante puede dar miles de cortes parejos, donde el vidrio daba unos pocos.

Bloque de tejidoFilo de diamanteAguaCortes de unos 50 nm¡Al microscopio!
Así trabaja la cuchilla: el bloque baja, el filo de diamante lo rebana y los cortes flotan en el agua, listos para el microscopio.

¿Cómo se entiende? Imagina rebanar un pan muy fino, tan fino que de un solo cabello humano salgan más de mil rebanadas. Cada rebanada se pone bajo el microscopio y muestra el interior de la célula como un mapa.

2. Ver la vida en frío

Fernández-Morán sabía que el agua de las células, al congelarse, forma cristales de hielo que dañan lo que se quiere observar. Por eso trabajó con muestras muy frías:

  • usó helio líquido;
  • diseñó lentes superconductoras para el microscopio;
  • abrió el camino de los cortes de tejido congelado.

En 1960 propuso que el agua podía enfriarse sin formar cristales, como un vidrio. Más de veinte años después, otros científicos lo lograron en el laboratorio.

3. Las partículas de la energía

En 1962 sus imágenes mostraron unas esferitas diminutas, de unos 9 nanómetros, pegadas a las membranas internas de las mitocondrias, las «centrales eléctricas» de la célula. Él las llamó partículas elementales y propuso que eran la unidad básica del trabajo de la mitocondria.

Con los años se supo qué eran: forman parte de la ATP sintasa, la máquina con la que cada célula fabrica su energía.

4. Las rocas de la Luna

Como investigador de la NASA, aplicó su microscopía al estudio de las muestras traídas por las misiones Apolo. Un maracaibero estuvo entre quienes miraron por dentro las primeras piedras de otro mundo.

5. Ciencia para Venezuela

Su aporte al país también fue de creador de instituciones:

  • la Cátedra de Biofísica de la UCV (1951);
  • el IVNIC (1954), hoy IVIC;
  • el primer helio líquido latinoamericano (1955);
  • el primer reactor nuclear de investigación del país.

A lo largo de su vida registró más de cuarenta patentes.

Parte IVLo que representa hoy: del día del invento al sol de hoy

  1. Años 50 y 60

    La herramienta de todos

    La cuchilla de diamante se volvió el instrumento normal de los laboratorios de microscopía electrónica del mundo. Gracias a esos cortes, generaciones de médicos y biólogos pudieron estudiar virus, células y tejidos con un detalle nunca visto. Los patólogos todavía se apoyan en estas técnicas para diagnosticar enfermedades.

  2. 1997

    La máquina de la energía

    Las «partículas elementales» que él fotografió en 1962 resultaron ser parte de la ATP sintasa. Explicar cómo funciona esa máquina mereció el Premio Nobel de Química de 1997.

  3. 2017

    El Nobel del frío

    El Premio Nobel de Química de 2017 fue para Jacques Dubochet, Joachim Frank y Richard Henderson por la microscopía crioelectrónica: mirar moléculas congeladas sin dañarlas. Fernández-Morán había soñado ese camino décadas antes, con su idea del agua vitrificada y sus microscopios enfriados con helio.

  4. 2020

    Contra la pandemia

    Esa misma microscopía en frío permitió ver, en pocas semanas, la proteína con la que el coronavirus entra en nuestras células. Esa información fue valiosa para las vacunas y los tratamientos.

  5. 2024

    El mapa del cerebro

    Un equipo de Harvard y Google publicó en la revista Science el mapa más detallado de un trozo de cerebro humano: un milímetro cúbico, cortado en 5.019 láminas de unos 34 nanómetros con un ultramicrotomo, heredero directo de la técnica que él ayudó a perfeccionar. El joven médico que quería saber de qué está hecho un nervio habría reconocido esa pregunta.

  6. Hoy

    El IVIC y la ciencia venezolana

    El instituto que nació en Altos de Pipe sigue formando investigadores venezolanos casi setenta años después.

  7. 2025

    El Panteón Nacional

    El 17 de marzo de 2025 Venezuela lo recibió en el Panteón Nacional. Es el reconocimiento más alto que da el país a sus hijos ilustres.

Para el Zulia y para la Sociedad, Fernández-Morán representa una lección sencilla: desde El Saladillo se puede llegar a la Luna. Fue un zuliano que nunca dejó de sentirse venezolano, que puso al país en el mapa de la ciencia mundial y que demostró que el ingenio también es patrimonio de una nación.

Mitos y verdades

Sobre Fernández-Morán circulan historias que no son ciertas. Toca cada tarjeta para descubrir la verdad.

Línea de tiempo

  1. 1924Nace en Maracaibo (18 de febrero).
  2. 1937Viaja a estudiar a Alemania.
  3. 1944Médico summa cum laude en Múnich, a los 20 años.
  4. 1947Llega a Estocolmo: neurocirugía y microscopio electrónico.
  5. 1951Funda la Cátedra de Biofísica de la UCV.
  6. 1953Da a conocer la cuchilla de diamante.
  7. 1954Decreto del IVNIC (29 de abril).
  8. 1955Primer helio líquido de América Latina (26 de noviembre); el IVNIC abre sus puertas (23 de diciembre).
  9. 1958Ministro de Educación (13 de enero); exilio voluntario (febrero).
  10. 1959El IVNIC se convierte en IVIC.
  11. 1960Propone el agua vitrificada; el reactor RV-1 se enciende (12 de julio).
  12. 1962Profesor en Chicago; describe las partículas elementales de la mitocondria.
  13. 1967Medalla John Scott; cátedra Pritzker.
  14. 1968Propuesto al Premio Nobel de Medicina.
  15. 1969Estudia para la NASA rocas lunares de las misiones Apolo.
  16. 1999Muere en Estocolmo (17 de marzo).
  17. 2025Sus restos entran al Panteón Nacional (17 de marzo).

Reto del explorador

Cinco preguntas para jóvenes científicos. Si aciertas cuatro, ¡ganas tu diploma!

1. ¿En qué ciudad nació Humberto Fernández-Morán?

2. ¿Qué material usó para su famosa cuchilla?

3. ¿Para qué sirven esos cortes tan finos?

4. ¿Qué instituto fundó en Altos de Pipe en 1954?

5. ¿Dónde reposan sus restos desde 2025?

Fuentes

  • Requena, Jaime. «Una revisión de la obra de Humberto Fernández-Morán». Boletín de la Academia Nacional de la Historia, Caracas, 2002, pp. 101–126.
  • Esparza, José y Padrón, Raúl. «Un análisis de la obra científica de Humberto Fernández-Morán, a los veinte años de su muerte». Gaceta Médica de Caracas, vol. 126, n.º 4, 2018.
  • Esparza, José y Padrón, Raúl. «La nominación de Humberto Fernández-Morán al Premio Nobel en Fisiología o Medicina de 1968». Gaceta Médica de Caracas, vol. 127, n.º 1, 2019.
  • «Dr. Humberto Fernández Morán: una vida dedicada a la ciencia, 1924-2024». Prisma Tecnológico, Universidad Tecnológica de Panamá, 2024.
  • Fernández-Morán, H. «Cell-membrane ultrastructure». Circulation, 26, 1962, pp. 1039–1065.
  • Humberto Fernández-Morán Papers, 1952–1985. National Library of Medicine, EE. UU. (MS C 422).
  • Shapson-Coe, A. et al. «A petavoxel fragment of human cerebral cortex reconstructed at nanoscale resolution». Science, 384, 10 de mayo de 2024.
  • Universidad Central de Venezuela, Consejo Universitario. Comunicado de homenaje, 19 de marzo de 2025.
  • El Nacional (17 de marzo de 2025) y Noticia al Día (14 de marzo de 2025), sobre el traslado de sus restos al Panteón Nacional.
  • Venezuela Productiva. «Gran genio venezolano: Humberto Fernández Morán».

Texto: Redacción SBZ · © Sociedad Bolivariana del Estado Zulia. Todos los derechos reservados; se permiten citas breves con mención de la fuente (Términos de uso). El retrato conserva sus propios derechos.